jueves, 22 de marzo de 2018

Castlevania: Aria of Sorrow (Konami 2003)

El argumento del juego nos sitúa en Japón, año 2035 y nos pone en la piel de Soma Cruz, un estudiante de intercambio en Japón que decide observar un eclipse total con su amiga Mina Hakuba. La pareja de pronto es transportada al Castillo de Drácula, sellado en el eclipse, y en ese lugar se encuentran con el misterioso Genya Arikado. Este enigmático personaje informa a Soma que si quiere salir del castillo con su amiga, tendrá que llegar a la sala del trono. Para ello Soma tendrá que usar su misterioso poder que le permite absorber las almas y poderes de sus enemigos. Durante el transcurso del juego irá conociendo otros personajes, como Hammer, “J”, Yoko Belnades o Grahan Jones. Todos tienen extensos diálogos que van tejiendo la historia –previsible pero con un par de giros interesantes en la recta final-, y todo ello impregnado de una estética manga muy vistosa.

En este Castlevania se utiliza el sistema de juego y mapeado del ya denominado género “Metroidvania”. El sistema TSS (Tactical Soul System) permite al jugador absorber las almas de los enemigos (hay que derrotarlos varias veces) para ganar nuevas habilidades, armas secundarias e invocaciones. Las almas se dividen en 3 categorías: Arma secundaria, Poder especial y Familiar o Invocación. El apartado de armas secundarias no tiene mucha explicación, te equipas con un alma y usarás un arma secundaria pulsando Arriba + golpe. En el apartado de poder especial tenemos por ejemplo el poder caminar sobre agua, poder bucear, incrementar la fuerza, la suerte, etcétera. Mientras con el apartado Familiar/invocación pulsando el R podremos invocar un Golem, transformarnos en murciélago, etc. Este sistema gana en utilidad sobre el DSS del COTM y en agilidad al de Harmony, por lo que le hace el más divertido y equilibrado de los tres.

Por otro lado por fin tenemos un Castlevania en GBA en el que podemos hacer uso de todo tipo de armas (espadas, hachas, lanzas, martillos, látigos, incluso la posibilidad de encontrar una pistola), al estilo Castlevania Symphony of the Night. Cada arma cuenta con su alcance, fuerza y velocidad, aunque algunas de ellas tienen propiedades adicionales como estar basadas en algún elemento (agua, fuego, oscuridad, etcétera). En el resto del equipo que podemos llevar no hay cambios, armaduras y accesorios variados y cada ítem con sus ventajas y desventajas. El mapa sigue siendo como en todos los Castlevania: se muestra tu posición, las habitaciones especiales (como las de grabación o teletransporte), las habitaciones exploradas, las no exploradas (siempre y cuando contemos con el mapa).

Los gráficos han sido mejorados con respecto a anteriores entregas, desde la notable animación de nuestro protagonista, suave y sin saltos de frames, hasta los escenarios. Los enemigos finales exprimen al máximo las capacidades de manejo de sprites de GBA en cuanto a animación y complejidad de movimientos, con efectos de rotaciones, scaling y zooms. En algunos escenarios tendremos la oportunidad de ver efectos gráficos muy interesantes como es por ejemplo un efecto 3D de las nubes similar al del Castlevania de PSX. Por otro lado tenemos transparencias y deformaciones de sprites muy logradas. También podemos encontrar una sala de espejos con un efecto que, aunque técnicamente no sea muy complejo (este mismo efecto se puede ver en el Drácula X, Rondo of Blood de PC Engine CD), nos muestra que Konami ha intentado cuidar todos los detalles posibles. En la parte negativa la variedad de enemigos sigue siendo baja, se usan jefes finales del principio del juego como enemigos normales una vez hayas avanzado lo suficiente en la partida, además de que nuevamente se abusa de usar el mismo enemigo pero con el color distinto, una técnica demasiado habitual en el mundo de los juegos en 2D. Con todo, la recolección de almas de esos 112 enemigos resulta adictiva e impide que te aburras.

La banda sonora también ha mejorado notablemente comparado con las dos entregas anteriores, tenemos melodías nuevas, muy bien compuestas y de una calidad más que suficiente, y sin abusar demasiado de remixes. Las voces, como siempre, son de una gran calidad e incluso suenan frases enteras, eso sí, en japonés.

A priori parece que uno de los problemas del juego es su duración, no más de seis horas en la primera partida. Pero aparte de la aventura principal, disponemos de varios extras: el modo Julius, donde podremos controlar a Julius Belmont como si se tratará de un Castlevania clásico. Tenemos el modo difícil, que aparte de aumentar la dificultad nos permitirá encontrar objetos raros. Y finalmente disponemos del modo Boss Rush que nos permitirá luchar contra todos los jefes en sucesión continua. Si batimos récords, desbloquearemos objetos raros. El juego también tiene varios finales y una vez terminado por segunda vez se nos abrirá la opción de "Sound Test". Sin embargo la dificultad es bastante baja para tratarse de un Castlevania, los jefes, aunque muy frecuentes y espectaculares, tienen mecánicas muy sencillas. Otro ayuda inesperada es la existencia de una tienda regentada por Hammer donde podemos comprar pociones, por lo cual resulta demasiado sencillo avituallarse de objetos de recuperación e ir a por los jefes con total tranquilidad.

En resumen, Castlevania: Aria of Sorrow es un juego excelente, que cumple en casi todos los apartados: historia decente, personajes de estética manga carismáticos, jugabilidad adictiva, rejugable, con unos gráficos que aprovechan el potencial de la consola y una gran banda sonora. Tuvo una secuela maravillosa para Nintendo DS: Castlevania: Dawn Of Sorrow, que además de mejorar ostensiblemente en gráficos, extensión de mapeado y en número de almas/enemigos, aumento también la dificultad, consiguiendo convertirlo en uno de los mejores y más completos juegos de la saga. Si podéis haceros con los dos, os lo recomiendo, merecen mucho la pena.

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