lunes, 15 de abril de 2019

Warriors of Fate (Tenchi o Kurau 2: Sekiheki no Tatakai) Capcom 1992

Warriors of Fate es la secuela de Dinasty Wars (Capcom, 1989), el cual está basado en el manga Tenchi wo Kurau. El comic original está inspirado en una tradicional novela china del siglo XIV llamada “El Romance de los Tres Reinos”, escrita por Luo Guanzhon, que narra una historia que se ubica en los últimos años de la dinastía Han y Los Tres Reinos, que se unificarían en el año 280. La historia en el juego es bastante fiel a la novela original, narrando los hechos entre los reinos de Shu (liderado por Liu Bei) y Wei (liderado por Cao Cao).

Warriors of Fate permite hasta tres jugadores simultáneos en pantalla, pudiendo elegir entre los personajes de Zhang Fei, Guan Yu, Zhao Yun, Huang Zhong, cuatro de los famosos Cinco Tigres Generales, y el general Wei Yan. En la versión estadounidense, los nombres de los protagonistas son Portor, Kassar, Subutai, Kadan y Abaka. Cada uno de los personajes cuenta con sus propias armas y habilidades, además de un golpe especial característico, incluyendo la posibilidad de invocar un caballo de guerra que agrega un nuevo ataque a los personajes. Durante la partida podemos ir recogiendo también armas para combatir con los enemigos, y alimentos para reponer salud, la mayoría de ellos ocultos en objetos que podemos romper. También existen dos fases de bonus. Otro elemento que cambió en la versión occidental fue que eliminaron una escena entera, la que se inicia la batalla del Acantilado Rojo en la que Zhao Yun salva al hijo de Liu Bei.

El juego está dividido en nueve niveles de colorido muy variado y bellos planos de scroll, donde nos aparecerán todo tipo de enemigos inspirados en el medievo chino y encontrándonos con un jefe final en cada nivel (Li Dian, Xiahou Dun, Xu Zhu, Zhang Liao, Cao Ren y Xu Huang), todos hombres de confianza de Cao Cao. El jefe final del juego es el poderoso Lu Bu.

Sin duda estamos ante un beat’em up de calidad evidente, con un apartado gráfico superior a otros juegos del mismo estilo, y de la misma época. Los efectos sonoros son buenos y variados, y llevan el sello Capcom. Tiene un aire manga muy bien reproducido, y nos sumerge en su atmósfera de guerras entre reinos de la antigua China. También hace gala de una brutalidad y un gore poco comunes para la época, pudiéndose presenciar en pantalla derramamientos de sangre continuamente, cuerpos partidos por la mitad, personajes explotando en mil pedazos, etcétera.

Fue lanzado originalmente como Arcade en Japón, en septiembre de 1992. En noviembre del mismo año se lanzaría su versión para el mercado estadounidense, y poco después llegaría a los salones recreativos de Europa. El juego tuvo más éxito incluso que su predecesor, y en 1996 se publicaba la conversión del juego para las consolas Sega Saturn y PlayStation. Ha seguido contando con una buena legión de seguidores a pesar de los años, y debido a ello se lanzó en el año 2005 en Japón una nueva conversión para móviles. En septiembre de 2018 Capcom incluyó el juego emulado en su versión original como parte de la colección "Capcom Beat 'Em Up Bundle". Una recopilación de clásicos Beat 'em up de la compañía donde se pueden encontrar títulos tan conocidos como "Final Fight" (1989) o "Knights of the Round" (1991). Este pack de juegos de Capcom se lanzó para PlayStation 4, Nintendo Switch, Xbox One y Microsoft Windows.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Golden Axe: The Revenge of Death Adder (Sega 1992)

Golden Axe: The Revenge of Death Adder pisó los recreativos de medio mundo en 1992, un año después de recibir en Megadrive el 'Golden Axe II' (éste se publicó tanto en EEUU como en Japón a finales de diciembre, llegando a territorio PAL en 1992), mientras que el tercer capítulo, también para la consola de SEGA, llegó en 1993. En esta entrega nos volvíamos a enfrentar al temible Death Adder, resucitado de entre los muertos y con sed de venganza.

En total teníamos cuatro nuevos personajes de entre los que escoger, y dependiendo de la máquina recreativa, podíamos jugar entre dos o cuatro jugadores a la vez. Por un lado tenemos a Stern el bárbaro, un personaje muy similar a Ax Battler de anteriores juegos. También tenemos a Dora una mujer centauro que posee la habilidad de transformar su parte de caballo en humana cuando la situación lo exige. Little Trix, un joven elfo muy ágil en el combate. Y finalmente tenemos a Goah el gigante, un descomunal guerrero que además porta en su espalda al anciano Gilius Thunderhead. Lo interesante en la parte jugable es que si jugábamos dos o cuatro personas podíamos hacer agarres combinados que permitían quitar una buena cantidad de vida a los enemigos.

Aparte de las más que evidentes diferencias entre cada uno, tanto a nivel estético como de parámetros a la hora de combate, estos cuatro luchadores también variaban los costes para lanzar las magias. Que por cierto, en este capítulo no aumentaban de poder las magias. Aunque cada uno sí que tenía una magia más poderosa que el resto. Se podría decir que Goah era el más poderoso en este sentido. Mientras que Trix era el único que no contaba con magia de ataque, sino de soporte. Invocaba un árbol que nos daba fruta para curar heridas. Golden Axe: The Revenge of Death Adder sorprendió en su momento también por el salto a nivel gráfico y jugable. No en vano fue de lo primero en salir bajo la placa System 32, con una CPU NEC V60 a 16,107950 Mhz, una resolución de pantalla de 320x224, y una paleta de más de 16.000 colores. Pocos son los títulos que salieron bajo este sistema, pero por recordar algún otro, tenemos los también exclusivos 'Jurassic Park' (estilo 'Operation Wolf') y 'SegaSonic the Hedgehog'.

Aparte de contar con unas animaciones mucho más detalladas respecto a los dos (por aquel entonces) anteriores 'Golden Axe', tanto por parte de los personajes jugables como de los enemigos y zonas sobre las que podíamos interactuar del escenario, nos mostraba algunas partes con un ligero uso del modo 7 para realizar una transición entre dos zonas que estaban en paralelo. El juego también mantiene un gusto por el píxel digno de elogio, además nos presenta una buena variedad de enemigos (no así para los jefes de turno, bastante similares, con el mal endémico de la época al repetir apariciones en fases avanzadas) y el atractivo de poder elegir diferentes rutas en determinadas fases.

Como buen 'Golden Axe' que se precie, tampoco faltaban los gnomos que, tras pegarles, soltaban pociones de magia o comida. Eso, unido a que los civiles, previo rescate, también nos dejaban objetos del estilo, hacía que no resultase tan difícil dar con Death Adder. O al menos si jugábamos acompañados de otros tres colegas. Porque en solitario siempre se nos podía complicar la partida en algún momento. Y menos mal que podíamos dejar atontados a los enemigos con un determinado número de golpes. Incluso a los jefes de turno. La banda sonora se empapa de todo este ambiente épico y fantástico y nos acompaña con temas de gran calidad. Los efectos de sonido por su parte suenan realmente limpios y variados, amenizando el resultado sonoro. Finalmente los controles responden a la perfección, dando como resultado una experiencia muy satisfactoria que invita a rejugar una y mil veces. Lo extraño y anecdótico de este juego, es que a pesar de toda la calidad que atesora no tuvo ninguna versión en ningún sistema, ni siquiera en Sega Saturn, por lo cual solo podemos acceder a él a través del MAME. Un despropósito que al parecer SEGA no tiene intención de subsanar.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Metal Slug 5 (SNK Playmore 2003)

En 2003 aparece la sexta entrega de la aclamada saga Metal Slug, había mucha expectación por saber cuál era finalmente el resultado, y no era para menos, pues estamos hablando de la última entrega para Neo Geo, de una de las mejores sagas de SNK, desde que en 1996 entró en escena la primera parte, revolucionando el género del Run and Gun. Sin embargo, aunque consiguieron un juego mejor que el anterior, sigue sin innovar en nada. Esto puede gustar a muchos fans, que quieres una ración doble de lo mismo, con la coartada de que el sistema Neo Geo tampoco daba más de sí, pero no deja de ser una decepción después de la progresión e innovación de la saga hasta el Metal Slug 3.

En cualquier caso, a pesar de lo reiterativo, sigue siendo un juegazo frenético y absorbente. La entrega vuelve a las bases del primer Metal Slug, tiene una ambientación más militar, prescindiendo de los Mars People y de diseños excesivamente futuristas. Hay algunos enemigos nuevos y los escenarios están llenos de detalles. La gente de Noise Factory está nuevamente a cargo del apartado sonoro y nos presenta un interesante cambio. Si bien el acostumbrado estilo militar crea un buen ambiente, parece que no debía trasmitir la suficiente adrenalina y por tanto las melodías ahora incorporan elementos de heavy rock, para ser más exactos, elementos de Nü Metal. Como de costumbre encontramos algunos vehículos nuevos: “TIAF 660” Vehículo con cañón Vulcan que gira 360°. No se puede salir del vehículo y está en constante movimiento, similar a la camioneta de Metal Slug 4. “Augensterm” Máquina gigante que camina mediante dos largas patas y que está sostenida de las otras dos sujetas al techo. Tiene dos cañones Vulcan y la posibilidad de lanzar un arpón. Por último el “Slug Gunner” Recuerda al Rebel Armor del Metal Slug 3 con la diferencia de que puede pasar a un modo oruga, en el cual queda muy parecido al clásico Slug.

También contamos con un nuevo movimiento, y es el hecho de que nuestro personaje pueda deslizarse, resultando de mucha utilidad a la hora de esquivar disparos. Los veteranos de la serie puede que sufran un poco con él y lo activen por error al tratar de disparar hacia abajo. También se le puede criticar que le resta un poco de dificultad al juego. También se ha habilitado un cuarto botón para destruir nuestro vehículo. Respecto a lo demás, no hay ningún arma nueva (aunque se mantiene la ametralladora doble del Metal Slug 4), también se ha ido el sistema de "metallish" y el único cambio de estado que se mantuvo fue el de engordar, o sea, se prescinde de las transformaciones en zombi o mono.

La dificultad es correcta si queremos diversión sin más, pero está algo falto de tensión. Podría decirse que está a la altura de Metal Slug 2, pues casi no hay momentos en que los nervios se pongan que realmente a flor de piel. Aunque los jefes no son tan faltos de carisma como sucedió en Metal Slug 4, tampoco están a la altura de los primeros juegos de la serie. Hay detalles que se podrían haber mejorado, como por ejemplo al terminar con el jefe de la segunda misión y que no acabe destruido en una aparatosa explosión, da la sensación de que debería haber algo más. El jefe final, de diseño totalmente inesperado, está completamente fuera de lugar.

Además, es bastante más corto en comparación a los anteriores, pues con cierta experiencia, lleva poco más de treinta minutos finalizar esta entrega, y eso sin tener en cuenta las partidas a dobles. Dicho sea de paso y sin desvelar nada, para colmo la secuencia final es bastante decepcionante, pues no trasmite ni humor ni heroísmo, algo que si encontrábamos en las entregas anteriores. Metal Slug 5 seguramente iba a ser más completo. De hecho analizando el código fuente, aparecen sprites sin uso, en los que aparecen los frames de animación de un personaje flotante, de túnica y con una máscara. Desgraciadamente la industria de los videojuegos no puede evitar los pormenores empresariales, y en este sentido casi con toda seguridad los programadores tuvieron que desechar ideas debido a los plazos de entrega.

En resumen: Metal Slug 5 mantiene la fórmula presente en las demás entregas, una ambientación militar, gráficos y efectos prácticamente iguales, y una jugabilidad casi idéntica al original, pero se echan de menos innovaciones o añadidos que pudieran dar una evolución lógica a la franquicia que desde Metal Slug 3 no se producía. El resultado fue un poco decepcionante, pero sigue siendo un buen juego.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Metal Slug 4 (Mega Enterprise 2002)

Dos años después de la última entrega SNK Playmore y la coreana Mega Enterprise dan vida a una secuela más de esta famosa saga, ayudados en esta ocasión por la japonesa Noise Factory para el apartado sonoro. Por desgracia, el resultado final queda muy lejos de alcanzar el nivel de calidad de cualquiera de las entregas anteriores. El argumento no se caracteriza por tener un peso especial dentro de lo que es el conjunto de la franquicia, y este caso no es una excepción. Recordamos que en la tercera parte, los protagonistas conseguían liberar al planeta de una peligrosa raza alienígena. En esta ocasión, se nos presenta a una organización terrorista llamada Amadeus que ha creado un virus informático que le permite controlar las armas militares a escala mundial. Para detener sus maléficos planes, entran en escena los veteranos Marco Rossi y Fio Germi, que esta vez van acompañados por los recién llegados Trevor Spacey y Nadia Cassel, dos miembros del Ejército Regular. Juntos, averiguan con horror que el general Morden está involucrado en dicha organización...

Nos encontramos con un juego vistoso, atractivo y con esa paleta de colores y dibujos tan característicos, pero desgraciadamente para el fan de la saga, no aportará más que recordar que este o aquel escenario están sacados de alguna de las entregas primera a tercera. Destaca por ejemplo el segundo nivel, sacado casi exclusivamente de escenarios de la primera parte, que aunque incluya una breve introducción, no basta para convencer al aficionado. También debemos hablar de reciclaje de sprites, pues rara vez podremos ver algún nuevo diseño. Únicamente los bosses, versiones de Morden y poco más, serán las novedades que aparecerán en esta entrega.

En cuanto a los diseños de los dos personajes nuevos, están muy conseguidos, aunque hay que tener en cuenta que los carismáticos Tarma y Eri se quedan fuera. Tan solo aparecen al principio y al final de los niveles para transportar a los protagonistas. El resto de novedades (algunos personajes y escenarios) no acaban de estar definidos con tanto detalle como el resto de sprites o backgrounds originales, e incluso en comparación, los bosses carecerán de ese nivel de calidad y carisma al que estábamos acostumbrados. En definitiva, quienes no hayan jugado a ninguna entrega anterior no serán conscientes de esta falta de originalidad, pero el resto de jugadores no podrán evitar sentir una decepción ante un título que se presentaba a todas luces como una mejora de la tercera parte.

El apartado musical destaca respecto al resto. Noise Factory hizo un trabajo bastante bueno a la hora de elaborar las melodías que acompañan a los niveles. Son pegadizas y acompañan bien la acción, aunque se nota que siguen un ritmo algo diferente de la de los Metal Slug anteriores y que puede que no agrade a todos los jugadores. La mecánica sigue siendo la misma que conocemos: avanzar por los niveles, acabando con cualquier enemigo que intente ponerse delante de nosotros, y rescatar rehenes hasta llegar al jefe de fin de fase. Metal Slug 4 está dividido en 6 niveles, de dificultad creciente, especialmente elevada en las últimas fases. Eso sí, no nos encontraremos con partes más difíciles que las que nos pudimos encontrar en la tercera entrega.

Las armas seguirán siendo muy variadas, tal y como nos tuvo acostumbrados la anterior entrega, aunque a diferencia de aquella, en esta ocasión no habrá prácticamente ninguna novedad. De hecho, únicamente se incluye la posibilidad de poder hacer doble disparo con la ametralladora (Heavy Machinegun). Hay algún vehículo “nuevo”: “M-15A Bradley” Hacía aparición en Metal Slug 2 como vehículo enemigo. “Metal Crow” Otro vehículo enemigo reciclado con características similares al anterior. “Walking Machine” Diseño cogido de Metal Slug 2, jugablemente es similar al Camel Slug. “Forklift Truck” Similar al Drill Slug de Metal Slug 3.

En cuanto a las transformaciones del protagonista, hay una nueva que es transformarnos en mono, con la cual podremos colgarnos del techo, pero sólo podremos utilizar una sencilla ametralladora como única arma.Como en Metal Slug 3, en esta entrega continúa habiendo caminos alternativos que ayudan a dar una mayor variedad, aunque no van a ser tan numerosas. Además tienen un pequeño problema, y es que si buscamos una buena puntuación, tanto por enemigos como por número de prisioneros, acabaremos yendo siempre por las mismas zonas.

Una novedad que se introdujo en Metal Slug 4 y que desaparecería en las siguientes entregas es el medidor de medalla. El sistema consiste en recolectar unos objetos especiales que rellenan nuestro medidor de medalla. Tras ello, veremos como el medidor se va vaciando poco a poco, de manera que antes de que se vacíe del todo, deberemos derrotar al mayor número de enemigos para obtener un bonus de puntuación. Dependiendo de lo bien que lo hagamos, nos aparecerá un pequeño texto que nos dará una idea de lo bien que lo hemos hecho.

No es ningún secreto que la saga basa su enorme éxito en el apartado rejugable de sus entregas, debido la acción intuitiva y unos apartados técnico y jugable excelentes. En este sentido, Metal Slug 4 no es ninguna excepción, el problema vendrá a la hora de compararlo con el resto de entregas, las cuales son superiores en todos los sentidos, sobre todo debido a esta evidente falta de originalidad antes mencionada. Sin embargo seguimos estamos ante un título muy divertido y entretenido, que a buen seguro nos mantendrá entretenidos durante horas.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Metal Slug 3 (SNK 2000)

Casi todo el mundo coincide en que este título es la culminación de la saga, añadiendo nuevos ingredientes que mejoran todo exponencialmente. Los sprites siguen con esa dinámica de mostrarnos unos enemigos de naturaleza militar, y otros de naturaleza alienígena. Sin embargo, si en Metal Slug X vimos algunas novedades tales como los perros-momia, en esta ocasión son decenas las nuevas incorporaciones, desde zombies hasta alienígenas, pasando por nuevos vehículos jugables o enemigos, o bosses igualmente imponentes y sumamente originales. Algunos serán inolvidables para los más cinéfilos, como el correspondiente al segundo nivel, cuyos ataques recordarán a la película “2001: una odisea en el espacio”.

Siguiendo con esta variedad en los sprites, destacamos igualmente los cambios que experimentará nuestro personaje durante la misión, pues podremos ver cómo se transforma en un zombi, un muñeco de nieve, o un soldado gordo. También su equipamiento es muy variado, y no nos referimos al gran arsenal que tiene a su disposición, sino a otros complementos sumamente interesantes, como un jetpack o un traje de submarinismo. Las animaciones tampoco defraudarán a nadie, todos los detalles están sumamente cuidados y de hecho, podremos disfrutar de algunos de ellos en especial, como los movimientos de los zombies y su manera de morir definitivamente, las pisadas de nuestros vehículos en la arena, etcétera.

Los niveles están igualmente trabajados hasta la perfección, siempre siguiendo esas pautas de colores y decorados propias de la saga. Además y como novedad, el juego nos ofrece en muchas ocasiones, varios caminos alternativos por explorar, lo cual hace que podamos comenzar una nueva partida tras otra a sabiendas de que será diferente a la anterior. La variedad de los backgrounds estará igualmente a la orden del día, y podremos luchar en lugares tan diversos como una playa, el desierto, un muelle, el cielo, bajo el mar, el espacio… Por último, destacar que la fluidez será una constante en todo su desarrollo, por más que los disparos amigos y enemigos llenen la pantalla de partículas y explosiones.

El sonido sigue siendo inconfundiblemente de un Metal Slug, pues al margen de nuevas pistas, también seguiremos disfrutando de las melodías de siempre, con el mismo trasfondo militar, con abundantes redobles y ritmos percusionistas, pero también nos encontraremos con otras que se han incluido en las fases de los extraterrestres, que tienen una composición más futurista, más fantástica. Los efectos son igualmente buenos, pues se aprovechan muchas pistas utilizadas anteriormente, y se han creado otras nuevas para los innumerables nuevos sprites que aparecerán.
           
Los controles siguen siendo los mismos que hemos disfrutado desde los inicios de la saga. Con tres botones controlamos al personaje, esto es, disparo, salto y granadas. Como viene siendo habitual, para armas tales como la ametralladora, tendremos la posibilidad de disparar en diagonal, aumentando nuestro poder de destrucción. Hay nuevos vehículos: “Slug Mariner” Vehículo equipado específicamente para el agua, el cual lanza torpedos. “Elephant Slug” Enorme elefante equipado con dos vulcans y varios tipos de bomba (carga de electricidad y bolas de fuego gigantes) “Slug Copter” Puede disparar hacia atrás y es más veloz. Este vehículo lanza las bombas por la parte de abajo del helicóptero. “Slug Driller” Vehículo con apariencia de un taladro gigante, capaz de agujerear a los enemigos que se crucen. “Ostrich Slug” Enorme avestruz que carga las armas a los lados (como el elefante y el camello) “Lv Rebel Armor” Una armadura que cuenta con un Heavy Machine Gun con 200 balas y 10 misiles del tipo A.P. y puede realizar ataques melee con las garras y saltos más largos. Y por último “Astro Slug” Nave con armamento infinito a la vez de contar con 10 misiles dobles.

La dificultad irá creciendo fase a fase, siendo muy fácil las dos primeras pantallas, y marcadamente difícil en las últimas. El sistema de prisioneros se mantiene, lo cual permite al jugador batir su propio récord de puntos. Curiosamente, la mayoría de nombres de los prisioneros, son en realidad los nombres reales de programadores y productores de la saga Metal Slug. Su mecánica sigue siendo sencilla y acción directa, pero para los jugadores más experimentados resulta todo un reto poder intentar rescatar al mayor número de prisioneros posibles, la mayoría escondidos en el escenario.

En resumen, el culmen de la saga Metal Slug, a pesar eso sí, de la extrema dificultad de las últimas fases. Destaca la variedad de escenarios, vehículos nuevos, y caminos alternativos ocultos que hay en cada nivel. Por si esto fuera poco, nuestro personaje se verá implicado en situaciones de cambio de género, desde el run and gun obvio, al shooter o plataformas más adictivo. Una obra maestra de SNK.